El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, pidió priorizar el diálogo para resolver la crisis que atraviesa el país y evitó respaldar medidas como un estado de excepción frente a los bloqueos y conflictos que afectan a distintas regiones.
En su cuenta de X, Velasco expresó su preocupación por el impacto de las protestas en la población y afirmó que Bolivia atraviesa un momento de profundo dolor social y económico.
“Bolivia duele. Y este dolor lo estamos sintiendo todos”, escribió Velasco.
Lamentó la situación de familias que enfrentan dificultades para acceder a alimentos, medicamentos y transporte debido a los bloqueos instalados en varias rutas del país.
La Paz, hace 25 días, atraviesa por una profunda crisis de desabastecimiento, producto de los bloqueos en carreteras que no permiten el ingreso de alimentos, medicamentos y carburantes. A raíz de ello, el precio del pollo en Santa Cruz se desplomó.
El gobernador reconoció las demandas de los sectores movilizados y aseguró que comprende el malestar acumulado por promesas incumplidas. Sin embargo, advirtió que la crisis también golpea a miles de personas ajenas al conflicto.
“Entiendo que haya bolivianas y bolivianos que sientan que el bloqueo es el único grito que les queda”, señaló. A la vez, mencionó casos de niños que no llegan a hospitales, comerciantes que pierden su mercadería y transportistas afectados por la paralización de carreteras.
Velasco descartó un discurso de confrontación contra quienes protestan y apeló a una salida concertada. “No vengo a señalar con el dedo a quienes protestan. Vengo a pedirles —casi a rogarles— que pensemos juntos en lo que nos estamos haciendo”, afirmó.
El gobernador también exhortó al Gobierno nacional a abrir un diálogo “con humildad y voluntad real de solución” antes de asumir medidas más duras como un eventual estado de excepción, tema que comenzó a instalarse en el debate político durante los últimos días por la escalada de conflictos.
Asimismo, pidió a los sectores movilizados permitir corredores humanitarios para garantizar el paso de alimentos, combustibles y atención médica. “Bolivia merece paz. Bolivia merece diálogo”.





















































































