Representantes de la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de El Alto, hicieron un llamado al cese de los enfrentamientos y hechos de violencia y exhortaron a insistir en el diálogo para solucionar la conflictividad en el país.
Monseñor Giovanni Arana, Virginia Ugarte y Pedro Callisaya leyeron un comunicado conjunto, en el que advirtieron de la prolongación de los hechos violentos ha impactado en la convivencia social.
“Exhortamos al cese inmediato de toda acción violenta, y se demanda el esclarecimiento urgente, independiente y transparente de los hechos ocurridos, en particular, aquellos vinculados a personas heridas, un fallecido y denuncias de vulneraciones a los derechos humanos”, leyó Callisaya.
Asimismo, el pronunciamiento conjunto advierte que durante la intervención de las fuerzas de orden y la respuesta de las personas movilizadas generó afectaciones a la integridad de las personas, así como incertidumbre, malestar y preocupación en la población que no forma parte del conflicto.
Diálogo
En ese contexto, los tres sectores exhortaron a las partes involucradas a entablar un diálogo por el bien común y evitando cualquier acción que profundice la confrontación o ponga en riesgo la vida e integridad de la población.
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Según el documento, el día sábado la carretera La Paz–Oruro y parte de la ciudad de El Alto vivieron “una jornada de alta conflictividad social”, marcada por enfrentamientos entre sectores movilizados, efectivos policiales y militares. “Estas acciones generaron afectaciones a la integridad de las personas, así como incertidumbre, malestar y preocupación en la población que no forma parte del conflicto, impactando de manera significativa en la convivencia social en los últimos días”.
“Lamentamos que el diálogo no se haya concretado hasta ahora, situación que evidencia la necesidad urgente de establecer condiciones efectivas para la comunicación entre las partes en conflicto, con voluntad real de baja de tensión y búsqueda de soluciones mediante mecanismos pacíficos”, expresó Virginia Ugarte, representante de DDHH.
Comunicación
Además, afirmaron que las tres instituciones continuarán realizando acercamientos con los distintos sectores movilizados y con el Gobierno con el fin de hallar una solución.
“Continuaremos con el propósito de contribuir al restablecimiento de canales de comunicación, la reducción de la violencia y la generación de condiciones mínimas de entendimiento. La prioridad en este momento debe ser la protección de la vida, la integridad y la paz social de la población boliviana”, agregó el monseñor Giovanni Arana.
Este lunes se inició la cuarta semana de movilizaciones y bloqueos de sectores sociales que piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La ciudad de La Paz está cercada y sufre por el desabastecimiento de alimentos, medicamentos y combustibles.




















































































