La intervención de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS) descartó este jueves cualquier toma de plantas o afectación a la infraestructura del sistema de agua potable, tras versiones surgidas durante los conflictos registrados en el departamento de La Paz.
El interventor de la entidad, Édgar Landívar, afirmó que el servicio se mantiene estable y bajo control operativo, aunque confirmó el reforzamiento de las medidas de seguridad en instalaciones estratégicas como medida preventiva frente a posibles riesgos por parte de sectores en protesta.
“Estamos con el plan de seguridad duplicada. Si es necesario aumentar la seguridad no dudamos en recurrir a la fuerza policial”, dijo.
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La Paz es el departamento más afectado por marchas y protestas. Incluso, algunos sectores destruyeron vehículos en puntos de bloqueo en El Alto.
Landívar aseguró que la provisión de agua está garantizada para la población y que las represas cuentan con niveles adecuados de almacenamiento. “Es una instrucción del presidente abastecer de agua todos los días. Tenemos 95% de rebalse de agua de las diferentes represas”.
El interventor añadió que la empresa activó un plan de seguridad reforzado para resguardar la infraestructura hídrica.
Asimismo, pidió a los sectores movilizados actuar con responsabilidad y cautela durante las protestas. “Pedimos a los sectores que están en protesta que tengan cautela y que actúen con responsabilidad. Las represas son propiedad de los paceños”.



















































































