El director general del Servicio Nacional del Sistema de Reparto (Senasir), Alberto Bonadona, presentó una propuesta orientada a extender la cobertura del Sistema Integral de Pensiones (SIP) a trabajadores informales del país, en el taller internacional “Economía para la Gente”.
Bonadona advirtió que Bolivia mantiene uno de los niveles más altos de informalidad laboral de la región, alcanzando el 83,8% de la población económicamente activa, situación que deja fuera del sistema previsional a más de 4,8 millones de personas de la población económicamente activa.
La propuesta identifica que sectores como transportistas, zafreros, castañeros, siringueros, cooperativistas mineros, quinueros, trabajadoras del hogar y productores agrícolas trabajan bajo esquemas estacionales o con ingresos variables, lo que dificulta su incorporación al actual modelo previsional. Más de 1 millón de trabajadores pertenecientes a estos sectores no cuentan con cobertura efectiva dentro del SIP.
“El problema es estructural, debido a que el sistema de pensiones fue diseñado para una economía formal asalariada, pero la realidad boliviana se caracteriza por el trabajo independiente y la informalidad. Esto explica que más de dos tercios de los asegurados en la Gestora no están cotizando”, explicó.
Además, señaló factores como la baja rentabilidad de los fondos del SIP, debido a la poca profundidad del mercado financiero boliviano; la limitada inversión de los fondos previsionales en mercados financieros del exterior; la escasa educación financiera; y las dificultades geográficas para acceder a los servicios de afiliación.
Pilares de la propuesta
Los tres pilares para ampliar la cobertura previsional son:
* Educación financiera previsional, enfocada en explicar a los trabajadores informales el funcionamiento del sistema de capitalización individual y los beneficios de aportar regularmente.
* Sistema “Carnet + Combustible”, mecanismo mediante el cual los aportes previsionales podrían retenerse automáticamente al momento de cargar combustible en estaciones de servicio, por ejemplo, para el transporte.
* Emparejamiento estatal, mediante el cual el Estado igualaría o complementaría los aportes realizados por trabajadores de bajos ingresos, siguiendo experiencias internacionales como los Beneficios Económicos Periódicos (BEPS) de Colombia.
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Bonadona también señaló que los trabajadores pertenecientes a los dos quintiles de menores ingresos tienen más dificultades para aportar regularmente al SIP debido a sus bajos ingresos.
En cambio, indicó que los trabajadores de los tres quintiles superiores sí tendrían capacidad de cotizar. Mencionó como ejemplo al sector del transporte, considerado un caso más viable para implementar mecanismos como el sistema “Carnet + Combustible”, para facilitar aportes automáticos.
Según las proyecciones este esquema podría alcanzar a más de 407.000 trabajadores en una primera etapa de implementación, sin necesidad de una reforma constitucional, solo con ajustes reglamentarios y decretos específicos.
Asimismo, destacó que el emparejamiento estatal implicaría un costo inicial para el Estado, pero permitiría evitar gastos futuros en protección social, además de contribuir a la cobertura del sistema previsional y mejorar la distribución del ingreso, siendo esta una política progresiva orientada a los sectores más vulnerables.
Durante el evento internacional organizado por CAF, la exposición boliviana destacó además la necesidad de generar confianza en el sistema previsional y desarrollar mecanismos flexibles adaptados a la realidad laboral del país.
Lea. Senasir amplía cobertura y lleva pagos a domicilio a más de 1.200 beneficiarios https://larazon.bo/economia-y-empresa/2026/04/08/senasir-amplia-cobertura-y-lleva-pagos-a-domicilio-a-mas-de-1-200-beneficiarios/





















































































