La marcha campesina que partió desde Beni y Pando avanzó hasta la tranca de Urujara, en el departamento de La Paz, en su jornada 25 de recorrido; sin embargo, varias personas sintieron el mal de altura debido a las condiciones del trayecto.
Los movilizados rechazan la Ley 1720, que autoriza al Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) a convertir voluntariamente la clasificación de «pequeña propiedad» titulada a «mediana propiedad».
Según datos de la Defensoría del Pueblo, entre los casos más delicados se reportó el de una madre junto a su bebé de cinco meses, quienes presentaron síntomas de hipoxia y fueron trasladados de manera inmediata al Hospital La Merced para recibir atención médica especializada.
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Durante la llegada de la movilización también se atendieron otros campesinos con signos de fatiga, dificultad respiratoria y malestar general asociado a la altitud. Personal de salud, voluntarios y equipos de apoyo realizaron controles en el punto de ingreso a la zona.
Las acciones de asistencia se coordinaron en el lugar para responder a emergencias médicas y evitar complicaciones mayores, considerando el desgaste acumulado tras varias jornadas de caminata y las condiciones geográficas del tramo.
La marcha continúa su desplazamiento hacia La Paz. Entretanto, equipos de apoyo mantienen el monitoreo de la situación sanitaria de los participantes a lo largo del recorrido.
Aún no se confirmó dónde se alojará la marcha cuando llegue a La Paz, ya que el Coliseo de la Universidad Mayor de San Andrés no podrá abrir sus puertas por obras de refacción.




















































































