El Gobierno presentó ante la Asamblea Legislativa el Presupuesto Reformulado 2026, que admite un escenario económico adverso con una inflación proyectada de 14,94% y una contracción del PIB de –1,28%.
El viceministro del Tesoro y Crédito Público, Christian Morales, explicó en entrevista en Piedra, Papel y Tinta que el ajuste busca depurar el gasto público y reducir el déficit fiscal.
Morales detalló que el déficit real heredado era de 15,8%, frente al 10% que había sido reportado por la gestión anterior. “Transparentamos ingresos sobreestimados y gastos omitidos, y logramos bajar el déficit a 9,2%”, afirmó, subrayando que el reformulado corrige distorsiones del presupuesto original.
El ajuste incluye un recorte de Bs 2.300 millones en inversión pública, con la eliminación de proyectos sin sustento técnico. “No se trata de paralizar obras estratégicas, sino de garantizar continuidad en hospitales, carreteras y centros educativos, mientras se descartan los llamados elefantes azules”, puntualizó.
Respecto a la inflación, Morales reconoció que el país cerró 2025 con un índice superior al 20%. “Ponemos como supuesto 14,94%, pero creemos que será menor. Hemos quitado la presión de la emisión monetaria al no contemplar créditos del Banco Central”, aseguró.
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Sobre el crecimiento económico, el viceministro admitió que la previsión es negativa, pero confía en revertirla. “El presupuesto refleja –1,28%, pero nuestras políticas apuntan a un crecimiento cercano a cero o levemente positivo, con nuevas leyes de hidrocarburos, inversiones y minería”, explicó.
El reformulado también contempla mayor financiamiento externo, con créditos de organismos multilaterales. Morales destacó la aprobación reciente de préstamos de Fonplata y proyectos de energía solar, además del anuncio de 800 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En cuanto al tipo de cambio, reconoció presiones en el mercado paralelo, pero aseguró que se estabilizará con mayor flujo de divisas. Sobre el petróleo, señaló que el presupuesto prevé brechas para garantizar el suministro de combustibles pese a la volatilidad internacional.
Morales defendió la reducción del gasto corriente en más de Bs 4.000 millones, como parte de una estrategia de eficiencia. “No es un ajuste ciego, es una cirugía al gasto público para hacerlo más transparente y responsable”, enfatizó.
El viceministro reiteró que el reformulado es la base de una estrategia de estabilización económica. “Estamos corrigiendo las cifras y mostrando responsabilidad fiscal. Este presupuesto es un paso hacia la recuperación financiera del país”, dijo




















































































