El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, afirmó este jueves que el Gobierno reconoce la convocatoria al cabildo de la Central Obrera Boliviana (COB) previsto para este viernes y aseguró que la administración mantiene su apuesta por el diálogo como mecanismo para atender los conflictos sociales.
“En democracia, todos son libres de actuar de la manera que crean más conveniente. Hay un cabildo, lo respetamos; hay un pliego petitorio, lo respondimos”, dijo ante los medios de comunicación.
El cabildo se realizará en El Alto, en medio de tensiones entre el ente matriz de los trabajadores y el Órgano Electoral. Pues, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) decidió no acompañar la actividad con veedores, debido a que su secretario ejecutivo, Mario Argollo, omitió aclarar el propósito del evento político
Argollo criticó la decisión y denunció una supuesta vulneración de derechos.
El dirigente indicó que en la reunión se abordarán demandas laborales y políticas, entre ellas planteamientos dirigidos al Gobierno del presidente Rodrigo Paz.
Por su parte, el Ejecutivo advirtió sobre el contexto político. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, señaló que el país enfrenta un escenario de conflictividad que atribuyó a factores internos ligados a gestiones pasadas.
El cabildo del 1 de mayo se perfila como uno de los principales escenarios de presión social en la jornada del Día del Trabajador.





















































































