La economía boliviana se perfila como la de menor desempeño en América Latina y el Caribe en 2026, de acuerdo con las últimas proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que estima un crecimiento de apenas 0,5% para el país.
El dato contrasta con el promedio regional, que alcanzaría un 2,2% en 2026, cifra que además representa una leve revisión a la baja respecto al 2,3% proyectado en diciembre de 2025. El organismo atribuye este ajuste a un contexto internacional más complejo, marcado por tensiones geopolíticas, condiciones financieras restrictivas y el resurgimiento de presiones inflacionarias.
Según el informe, Bolivia también habría registrado un crecimiento de 0,5% en 2025, consolidando un escenario de bajo dinamismo económico que la ubica por debajo del resto de las economías de la región.
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Crecimiento
Estas proyecciones difieren de las evaluaciones realizadas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, que señalaron que el país estaría atravesando una etapa de recesión al menos desde 2025.
El panorama refleja los desafíos que enfrenta la economía boliviana en un entorno externo adverso, con menores perspectivas de crecimiento y un contexto regional que también muestra señales de desaceleración.
De acuerdo al organismo, las tensiones geopolíticas afectan a las economías latinoamericanas con «condiciones financieras restrictivas y el resurgimiento de las presiones inflacionarias».
Durante los primeros cuatro meses del año, la escalada del conflicto bélico en Medio Oriente elevó «la incertidumbre global y la volatilidad en los mercados financieros y de materias primas», explicó la Cepal.





















































































