El ministro de Trabajo, Edgar Morales, tuvo un encuentro con el embajador de Japón en Bolivia, Shigeharu Orihara, con el objetivo de avanzar en un plan de capacitación laboral con beneficios para los dos países.
Morales destacó el interés del Gobierno en incorporar estrategias japonesas vinculadas al emprendimiento y la formación laboral para fortalecer las capacidades de la fuerza de trabajo en Bolivia.
Señaló que la experiencia de Japón ofrece herramientas útiles para mejorar la productividad y la organización en distintos ámbitos laborales.
Por su parte, Orihara explicó que el desarrollo de su país se apoya en la aplicación de las denominadas “5S”. Sus pilares, en palabras japonesas, son: Seiri (clasificar), Seiton (ordenar), Seiso (limpiar), Seiketsu (estandarizar) y Shitsuke (disciplina).
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El Ministerio de Trabajo indicó que esta metodología puede contribuir a la formación de jóvenes y a la generación de mayores oportunidades, en el marco de una cooperación que apunta a impulsar la capacitación técnica y el crecimiento económico.
Según esa cartera de Estado, la capacitación resulta importante, ya que la situación laboral en el país se caracteriza por una alta informalidad, superior al 80%, y una marcada precariedad, donde cerca del 90% de los empleos son inestables o de mala calidad.
Mientras que Japón se sitúa en una posición privilegiada e, incluso, se codea con las potencias, principalmente, por su recurso humano que produce tecnología de alta calidad.





















































































