En las últimas semanas, los precios de varios alimentos de la canasta familiar mostraron un incremento en sus costos. El Gobierno atribuye esta situación al contrabando a la inversa, que genera menos oferta y, por ende, precios más elevados en los mercados.
El ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Justiniano, explicó que los productos nacionales son llevados fuera del país debido a que en esos territorios se pueden vender a precios más elevados.
“El problema es cuando está saliendo nuestro alimento, el que es para las familias bolivianas y termina yéndose en beneficio de otros países, los cuales, claramente, por un tema de precios, por un tema de malversación, por un tema ilícito está saliéndose nuestro alimento”, criticó en conferencia de prensa.
La autoridad se refirió al caso de la carne de res, producto que redujo en Bs 5 en el kilo gancho, pero la disminución no se refleja en el costo final para el consumidor. Justiniano no responsabilizó a los intermediarios, sino a aquellos que sacan el producto fuera del país generando desabastecimiento.
Contrabando
Por la misma línea, el gerente de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), Sergio Siles, informó que el jueves se decomisaron dos camiones en el municipio de Escoma, en La Paz, que buscaban sacar de contrabando 863 maples de huevo y 308 quintales de azúcar.
En criterio de las autoridades, este hecho es una prueba de que el contrabando a la inversa es una actividad real que genera repercusiones en los precios del mercado interno.
Además, el ministro Justiniano cuestionó a las gestiones anteriores, debido a que, en su criterio, el Gobierno recibió una estructura de lucha contra el contrabando desmantelada, sin logística ni capacidad. La autoridad sospecha que algunos funcionarios y efectivos trabajaban con los contrabandistas.
“No hemos recibido por parte de las anteriores gestiones un Gobierno el cual esté fuerte, el cual tenga las herramientas para luchar claramente contra el contrabando. A alguien beneficiaba, seguramente a muchos, seguramente también a esos que generaban contrabando de combustibles como también generan contrabando de alimento”, fustigó.
Justiniano considera que una vez se logre detener esta actividad ilícita, los precios en los mercados mostrarán una tendencia a la baja, pues la oferta mejorará de manera considerable.




















































































