El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, instó el jueves a alcanzar un «compromiso ambicioso» que mantenga vivo el objetivo de limitar el calentamiento planetario a largo plazo al umbral crítico de 1,5° C, en la conferencia de Belém (COP30) sobre cambio climático.
Casi 200 países han pasado las últimas dos semanas debatiendo varios temas en la COP30. Desde el «mapa de ruta» para la transición de los combustibles fósiles propuesto por el anfitrión Brasil, hasta los planos para reducir emisiones, que no han sido renovados a tiempo, o las barreras comerciales.
«El mundo está observando Belém», dijo Guterres a los periodistas durante una conferencia de prensa. Mientras las naciones esperaban un nuevo borrador del texto de negociación para deliberar antes de que la cumbre cierre oficialmente el viernes por la noche.
«Las comunidades también están observando, contando hogares inundados, cosechas fallidas, medios de vida perdidos, y preguntándose cuánto más debemos sufrir», añadió.
«Por favor, participen de buena fe», instó a los negociadores, para alcanzar un «compromiso ambicioso».
Consulte: Ordenan evacuar sede de la COP30 en Belém debido a incendio
COP30
La COP30 llega diez años después de que las naciones acordaron en París limitar el calentamiento causado por el ser humano a 1,5° C —y al menos muy por debajo de 2° C— para evitar los peores impactos de la desestabilización climática.
La evidencia ahora indica que el mundo casi con certeza superará el objetivo de 1,5° C. Aunque la humanidad aún puede influir en cuánto tiempo dure ese exceso.
La súplica de Guterres llegó después de que el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva volara a la ciudad del norte. Que se encuentra en la frontera del Amazonas, el miércoles, en un audaz intento de sellar un acuerdo temprano sobre los temas más espinosos de la cumbre.





















































































