El presidente Rodrigo Paz anunció este lunes que Bolivia buscará redefinir su relación con Chile sin abandonar la reivindicación marítima. Dijo que también priorizará una agenda práctica de desarrollo, infraestructura y articulación económica.
El mandatario hizo referencia a las relaciones con Chile en el acto en conmemoración de la efeméride del departamento de Beni, en Trinidad, coincidente con las elecciones en ese país que el 14 de diciembre, la segunda vuelta, definirán a la sucesora o sucesor del presidente Gabriel Boric.
Paz explicó que Beni debe convertirse en un aliado estratégico de la Cancillería para proyectar relaciones más dinámicas no solo con Brasil y Perú, sino también con Chile. “Yo estoy en diálogo con el presidente (Gabriel) Boric para todo lo que va a ser la estrategia de comunicación e infraestructuras”, enfatizó.
Rodrigo Paz
Asimismo, consideró que Bolivia no puede seguir postergando oportunidades de integración.
El mandatario sostuvo que el país requiere una diplomacia enfocada en resultados y orientada a mejorar las condiciones de vida de la población. “Tenemos que cambiar nuestra relación con Chile”, afirmó, aunque aclaró que ese giro no implica renunciar a la causa marítima.
“Jamás dejaremos de lado nuestra irrenunciable lucha por el mar”, dijo, pero remarcó que Bolivia debe actuar como un Estado moderno, capaz de negociar desde el pragmatismo y la necesidad de crecimiento.
Paz insistió en que el país no puede continuar condicionado por cargas políticas del pasado. “Nuestra gente necesita gobiernos ágiles, rápidos, flexibles para cambiar nuestra historia y nunca más tener mochilas ideológicas o mochilas políticas”, señaló.
Bolivia-Chile
Añadió que la política exterior no debe responder a la voluntad de un “caudillo” —aunque no se refirió a nombres en específico— ni a las líneas partidarias, sino a los intereses de la ciudadanía.
El Presidente también subrayó que la vecindad con Chile, Perú, Brasil, Argentina y Paraguay obliga a Bolivia a priorizar la integración logística, comercial y energética. Según dijo, la articulación regional será determinante para generar empleo, atraer inversiones y “dar de comer a nuestra gente”.
Con estas declaraciones, Paz marca un giro discursivo respecto de las anteriores administraciones, con el impulso de una política exterior menos confrontativa y más orientada a resultados, sin abandonar los pilares históricos de la diplomacia boliviana.





















































































