La Corporación Minera de Bolivia (Comibol) solicitó a la Sala Constitucional Primera de Potosí un plazo de cinco años, entre 2025 y 2030, para ejecutar un plan integral de mitigación con relleno seco que permita intervenir el 100% de los hundimientos que afectan al Cerro Rico, uno de los patrimonios mineros más emblemáticos del país.
De acuerdo con un informe técnico institucional, actualmente se tienen registrados 126 hundimientos, de los cuales 22 ya fueron soterrados y 43 están en proceso de mitigación gradual y permanente.
Cerro Rico
La estatal explicó que las labores requieren un periodo prolongado debido a la complejidad geológica del yacimiento y a los vacíos generados por siglos de explotación.
Los vocales del tribunal habían otorgado a Comibol solo cinco días para presentar un “cronograma de relleno seco de emergencia”. En respuesta, la entidad entregó el documento, pero enfatizó que la magnitud de la intervención exige una planificación seria, progresiva y sostenida durante cinco años para evitar soluciones parciales o riesgos adicionales.
“El cronograma tentativo durará cinco años, con control minucioso de la extracción y acceso a los hundimientos de alto riesgo en la cúspide del Cerro Rico”, señala el reporte.
El abogado regional de Comibol, José Navarro, explicó que la solicitud busca garantizar un tiempo “real y suficiente” para cumplir con la responsabilidad de preservar la estabilidad geológica del macizo.
Intervención
La intervención contempla tres fases. La primera incluye el traslado de más de 718.000 metros cúbicos de detritos y desechos metalúrgicos desde Pailaviri. La segunda prevé recubrir las áreas afectadas con material impermeable de hasta un metro de espesor, equivalente a un 10% de los 79.000 metros cúbicos de relleno necesarios. La tercera etapa se enfocará en cubrir los hundimientos con tierra y roca triturada similar a la composición del Cerro Rico, lo que demandará al menos 15.000 m³ adicionales.
El responsable del proyecto, el ingeniero Gregorio Socaño, detalló que también se instalarán cuatro áreas de control y fiscalización para garantizar que la restauración devuelva la gradiente natural de la montaña y asegure resultados sostenibles.
Comibol remarcó que una intervención de esta magnitud no puede improvisarse y que completar el proceso hasta 2030 es indispensable para preservar el valor histórico, patrimonial y económico del Cerro Rico de Potosí.



















































































