El Ministerio Público abrió una investigación por la presunta existencia de una red de comercialización ilegal de diésel en Beni, luego de que un operativo conjunto con Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) incautara 10 tanques de combustible que eran transportados sin documentación en la carretera San Ignacio de Moxos–San Borja.
El fiscal departamental de Beni, Alexander Mendoza Santeyana, informó que se inició un proceso por el delito de Almacenaje, Comercialización y Compra Ilegal de Diésel Oil, Gasolina y Gas Licuado de Petróleo, tipificado en el artículo 226 del Código Penal. Una persona fue aprehendida y será sometida a una audiencia cautelar en las próximas horas.
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Diésel
La intervención se llevó a cabo entre la noche del domingo y la madrugada de este lunes, cuando los agentes interceptaron un camión blanco sin placa que trasladaba el carburante de manera irregular. Durante el operativo se secuestraron el vehículo, muestrarios fotográficos, 10 tanques llenos de diésel y otros elementos utilizados para su transporte.
Según el fiscal del caso, Mauricio Roca, el conductor afirmó que solo cumplía funciones de chofer y señaló como propietarios del combustible a Eddy L. y Magaly A. Q., quienes escaparon en una vagoneta color guindo al detectar el control policial.
La Fiscalía investiga ahora los posibles vínculos entre los implicados para determinar si operaban como parte de una estructura dedicada al desvío y venta clandestina de combustible, una actividad que provoca pérdidas económicas al Estado y alimenta circuitos ilícitos en áreas rurales y de frontera.
Las autoridades anunciaron que continuarán los operativos para frenar este tipo de delitos y proteger el mercado regulado de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), afectado por el tráfico de carburantes subvencionados.





















































































