La Asociación Departamental de Productores de Coca de La Paz (Adepcoca) aseguró que no teme el posible retorno de la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos a Bolivia.
Según dijo el presidente de la organización, Daynor Choque, la producción de coca de los Yungas es totalmente legal y cuenta con todos los controles antes de su comercialización.
“Como Yungas de La Paz, no hay temor con el retorno de la DEA. No tenemos miedo porque sabemos que nuestra coca va a la comercialización y pasa por los puestos de control”, afirmó en declaraciones a los medios.
Adepcoca
El dirigente remarcó que los productores de los Yungas trabajan dentro de las zonas tradicionales reconocidas por ley y cumplen con todos los requisitos exigidos por el Estado.
En ese sentido, sostuvo que quienes deberían preocuparse por un eventual regreso de la agencia antidroga estadounidense son otros sectores vinculados a cultivos excedentarios o ilegales.
“Son otros los que seguramente tienen miedo del retorno de la DEA. Nosotros, los yungueños, somos productores de zonas tradicionales, con coca destinada al consumo y a la venta controlada”, enfatizó Choque.
Regreso de la DEA
El representante cocalero también recordó que la hoja de coca de los Yungas tiene un amplio mercado tanto dentro como fuera del país. “Nuestra coca se comercializa en los nueve departamentos, pero también va al exterior. Se consume en Perú, Chile, Argentina, Colombia y Ecuador”, añadió.
Adepcoca reaccionó así ante el anuncio del viceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano, de restablecer la cooperación internacional en materia antidroga, incluida una posible coordinación con la DEA, bajo el principio de “cooperación sí, dependencia no”.
Producción
En ese contexto, Choque pidió que las políticas contra el narcotráfico no afecten a los productores legales de coca, que —según aseguró— “trabajan con transparencia y dentro del marco de la ley”.
El anuncio del regreso de la DEA, expulsada en 2008, generó una serie de críticas por para de sectores afines al expresidente Evo Morales y que pertenecen al Trópico de Cochabamba.
Precisamente en esa zona se descubrieron e incendiaron varias fábricas y laboratorios de droga durante la gestión del exministro de Gobierno Eduardo del Castillo y su sucesor, Roberto Ríos.





















































































