En sus cinco años de gestión, el presidente Luis Arce tuvo 40 ministros en sus 17 carteras de Estado, lo que lo convierte en uno de los mandatarios con más movimientos en su gabinete desde la recuperación de la democracia.
Las sustituciones fueron constantes y en algunos ministerios, como Salud, Justicia, Medio Ambiente y Agua, Educación, Minería, Trabajo y Desarrollo Rural y Tierras los titulares cambiaron como mínimo en tres ocasiones.
En comparación, durante su última gestión (2015-2019), el expresidente Evo Morales también tuvo 40 ministros (sin tomar en cuenta figuras repetidas), pero con un mayor número de carteras de Estado, pues al inicio de ese mandato había 21 ministerios.
El último gabinete del Movimiento Al Socialismo (MAS) se caracterizó por renuncias por escándalos de corrupción, presiones de organizaciones sociales, disputas internas, y ajustes estratégicos en momentos de tensión política.
“Hoy presentamos nuestra renuncia colectiva como ministras y ministros de Estado (…), nos vamos por la puerta grande y con la frente en alto, como mujeres y hombres de izquierda que amamos nuestra Patria”, se lee en la misiva del gabinete ministerial que fue entregada el pasado miércoles al exmandatario, a la que tuvo acceso este medio.
Corrupción
El Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras fue el más inestable. Por esa cartera pasaron cinco ministros. Wilson Cáceres, su primer ministro, fue obligado a renunciar apenas 23 días después de su designación tras revelarse que había contratado a su esposa como jefa de gabinete. Ya en abril de 2021, su sucesor, Edwin Characayo, fue sorprendido en flagrancia recibiendo un soborno de $us 20.000 (un adelanto de un monto mayor) para no cerrar un predio, lo que le valió ocho años de cárcel.
Desde entonces el cargo pasó por varias manos, debido al descontento de organizaciones sociales, especialmente interculturales, hasta recaer en Yamil Flores, quien terminó como ministro de esa cartera y defendió el trabajo en materia de seguridad alimentaria.
El Ministerio de Medio Ambiente y Aguas también estuvo marcado por la controversia. Juan Santos Cruz, primer titular, fue destituido en 2023 tras ser implicado en un escándalo de corrupción por cobrar sobornos para adjudicar obras en el denominado “caso coimas”. Su reemplazo, Rubén Méndez, permaneció menos de un año en el cargo antes de ser relevado por Alán Lisperguer, quien también terminó siendo investigado por ganancias ilícitas a inicios de 2025. Al final, Álvaro Ruiz terminó como titular de esa caótica cartera de Estado.
El Ministerio de Educación continuó con la tendencia. Adrián Quelca, el primer ministro del área, enfrentó denuncias por favorecer a postulantes a cargos directivos dentro del sistema educativo. Aunque no se le comprobó responsabilidad penal, el escándalo minó su continuidad y fue reemplazado por Édgar Pary, quien también enfrentó acusaciones por tráfico de influencias. Omar Veliz fue el último ministro, aunque también fue acusado por presunto nepotismo.
Cambios estratégicos
En el Ministerio de Salud, el primer designado, Édgar Pozo, renunció tras contagiarse de COVID-19 en plena pandemia. Su sucesor, Jeyson Auza, fue removido tras más de dos años en el cargo por presión de las organizaciones sociales. María Renée Castro, cuestionada por no ser médica de profesión, sino bióloga, fue la última ministra de esa cartera.
Por un tema de salud y “cuestiones familiares”, el Ministerio de Planificación del Desarrollo tuvo que cambiar a su primera titular, Felima Mendoza, en junio de 2022. Su lugar lo asumió Sergio Cusicanqui, quien se quedó hasta el final de gestión y dio la cara en los complejos momentos económicos que atravesó el país.
Minería tuvo tres titulares. El primero de ellos, Ramiro Villavicencio, intentó renunciar en marzo de 2023, debido a la polémica Ley de Oro. Su sucesor, Marcelino Quispe, no logró tener contacto con las organizaciones y no duró ni un año en el cargo. El último ministro, Alejandro Santos, un exdirigente de las cooperativas mineras, terminó la gestión.
Trabajo fue otra cartera con tres ministros. De manera sorpresiva, en 2024 Verónica Navia fue destituida para el ingreso de Erland Rodríguez. Después se conoció que la exministra no consolidó el apoyo de la Central Obrera Boliviana (COB) y otros sectores. Sin embargo, en junio de este año Rodríguez perdió la vida: la causa de su muerte fue broncoaspiración. El cargo recayó en Víctor Quispe.
Culturas cambió solo una vez de titular, entrando Esperanza Guevara por Sabina Orellana. El ministerio fue cuestionado durante toda la gestión, pero se pensó en Guevara como la persona ideal para organizar las actividades para el Bicentenario de 2025.
El Ministerio de Relaciones Exteriores fue un caso particular, pues Rogelio Mayta tuvo que dejar su cargo como canciller debido a que asumió como magistrado del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina (TJCA). Para llenar el vacío, Arce confío en la tarijeña Celinda Sosa que lo acompañó hasta el final de su gestión.
Duras salidas
Debido a las presiones de múltiples sectores por la falta de combustible, el expresidente destituyó en 2024 a Franklin Molina, titular del Ministerio de Hidrocarburos, luego de negarse a esta decisión durante mucho tiempo. Su lugar lo asumió Alejandro Gallardo, quien tampoco pudo dar una solución al desabastecimiento.
En septiembre de 2024, Arce tuvo que aceptar la renuncia del ministro de Justicia, Iván Lima, acusado de ser el defensor de los magistrados prorrogados del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP). Su lugar lo asumió el hasta entonces procurador general del Estado, César Siles. Sin embargo, pocos meses después, éste renunció, involucrado en el caso denominado “consorcio”. Por ello, Arce designó a la exviceministra de Justicia y Derechos Fundamentales, Jessica Saravia, como titular.
En 2025 el expresidente perdió a dos de sus hombres de mayor confianza, pues Eduardo del Castillo, exministro de Gobierno, renunció para ser candidato presidencial por el MAS, mientras que Néstor Huanca, exministro de Desarrollo Productivo y Economía Plural, dio un paso al costado debido a problemas de salud.
De esta manera, solo Marcelo Montenegro, María Nela Prada, Édgar Montaño y Edmundo Novillo fueron los únicos ministros que acompañaron a Arce, desde el primer día hasta la último.






















































































