La diputada Diana Romero, esposa del vicepresidente electo Edmand Lara, explicó este miércoles las razones por las que no asistió a la primera sesión de la Cámara de Diputados el pasado 4 de noviembre.
La legisladora informó que se encontraba en Brasil, donde fue sometida a exámenes médicos luego de que le detectaran un tumor cerebral.
“Sí, estoy delicada de salud. No pude estar presente porque me encontraba en Brasil consultando con un neurocirujano. Mi cita ya estaba hecha con dos semanas de anticipación”, justificó Romero al presentarse para jurar a su cargo en la Asamblea Legislativa.
La parlamentaria contó que los médicos en Santa Cruz le diagnosticaron el tumor, por lo que decidió buscar una segunda opinión médica en el vecino país. “Gracias a Dios, me dieron un diagnóstico muy favorable. Mi tumor no es maligno, es benigno y no requiere cirugía, solo un tratamiento prolongado”, explicó.
Romero añadió que el tratamiento durará entre dos y cinco años, y que su decisión de ausentarse respondió únicamente a su estado de salud. “La salud es primero. Solo yo sé lo que estoy sintiendo y viviendo”, enfatizó.
La diputada dijo que en los últimos días sufrió mareos y desmayos debido al agotamiento físico y emocional por la actividad política. “Tal vez con el ajetreo y todo este tema he ido decayendo cada día más”, admitió.
Finalmente, Romero aseguró que retomará sus funciones legislativas y, si es necesario, volverá a viajar para continuar con su tratamiento médico.




















































































