Una visita que se hace corta para la nostalgia, pero que ilumina los corazones. Así se vivió Todos Santos en el país, que una vez más ha demostrado que vive en una tradición que se transmite por generaciones como un legado de honra hacia los seres queridos que partieron.
La muestra de esta costumbre se vivió en hogares y cementerios. El sábado a mediodía se cumplió con la bienvenida a las almas de los difuntos y a mediodía de este domingo tocó el momento de la despedida.
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Es así que las familias levantaron las mesas que se habían preparado para la visita de los difuntos con alimentos, bebidas, dulces y flores y empezaron a repartirlas entre rezos y cantos. Esta tradición se reflejó con una alta concurrencia en cementerios del país.
DIFUNTOS
“Cerca de 8.000 personas visitan el panteón durante la jornada. Hay una gran aglomeración de visitantes”, explicó la directora de la Entidad Descentralizada Municipal de Cementerios La Paz, Erika Endara.
También en otros camposantos se vio gran afluencia de visitantes. En el cementerio La Llamita de la ciudad de La Paz, el alcalde Iván Arias participó de una misa especial por la jornada.
“Un buen Todos Santos, una buena despedida y llegada de las almas, y pues hasta el próximo año”, afirmó.
La jornada también estuvo acompañada por control. La Policía Boliviana anunció el despliegue del plan especial Todos Santos Seguro, con el cual se atendieron hasta la mañana de este domingo 357 casos a escala nacional.
En inmediaciones de los cementerios, así como en carreteras, terminales y otros puntos estratégicos se reforzó el control policial. Además, las alcaldías también tuvieron presencia con su personal, para hacer cumplir las disposiciones como la prohibición de consumo de bebidas alcohólicas al interior de camposantos de La Paz y El Alto.
Asimismo, el Viceministerio de Defensa de los Derechos del Usuario y Consumidor anunció control en estas fechas al respecto de los alimentos y productos que se comercializarían.
En tanto, las familias afanadas llevaron flores a los nichos de sus seres queridos, además de panes y otros alimentos para compartir. Todos Santos ha terminado un año más y el reencuentro que la tradición dicta para cada 1 y 2 de noviembre se hará esperar hasta el 2026.



















































































