El día 7 se septiembre La Libertad Avanza de Javier Milei sufrió una humillante derrota en las elecciones en la provincia de Buenos Aires a manos de Fuerza Patria del Peronismo, liderada por Axel Kicilloff.
Milei al reconocer su derrota, promete un análisis crítico, pero manifiesta que seguirá haciendo más de lo mismo. Kicillof surge como un posible candidato presidencial del peronismo para las elecciones de 2027 frente al kirchnerismo, que es otra de las tendencias fuertes del movimiento peronista.
A partir de junio del presente año, en Argentina se produjeron fenómenos preocupantes: desde que se liberó parcialmente el control de cambios (solamente para personas naturales excluyendo a empresas), la tasa de cambio se elevó acercándose peligrosamente al techo de la banda (la banda cambiaria es de 1.000 a 1.470 pesos por dólar, con ajustes mensuales de 1%). El riesgo país se elevó de 701 puntos a 901 puntos a inicios de septiembre, lo que quiere decir que Argentina está imposibilitada de emitir bonos soberanos para captar recursos del extranjero.
El riesgo electoral ha estado ligado a una reducción de la demanda de bonos emitidos por el Tesoro de Argentina y de moneda de curso legal. Frente a esta situación, el gobierno de Milei tomó dos medidas. La primera fue aumentar el encaje legal de los bancos en un 52%, eso es que por cada peso de depósito que reciban tienen que mantener en depósito 0,52 pesos. Esta medida tiene por objeto restringir el crédito en moneda nacional para que presione el mercado de cambios. El signo político del encaje es claramente anti libertario, porque limita las decisiones de un agente económico sobre su estructura de pasivos. Las medidas de encaje elevaron la tasa de interés en pesos de 35% al 80% al año en la actualidad. Estas elevadas tasas de interés, que avergonzarían a cualquier honesto usurero de Buenos Aires, ya están haciendo un daño a la inversión y la actividad económica. La segunda medida fue ofrecer a las empresas argentinas un seguro de cambio que operaría de la siguiente forma: si un operador de comercio exterior contrata un cambio a $us 1=$Arg. 1.350, y el dólar cierra a $Arg 1.500, el gobierno paga la diferencia al operador en pesos argentinos. Esto tiene el propósito de garantizar un buen resultado en la balanza comercial, que entre enero y julio cerró con un superávit de $us 3,75 billones, pero muy debajo de las de año pasado que fueron $us 12.78 billones para el mismo periodo.
Se ha hecho público que el Tesoro argentino está interviniendo abiertamente en el mercado de cambios, lo que en definitiva significa que en los hechos que no existe la banda cambiaria, que apenas duro tres meses. Esta es una constante de la política económica de Milei, cambiar de rumbo en sus medidas.
Es muy claro que las medidas de encaje, las coberturas y las intervenciones no son viables en el largo plazo, lo que significa que no existe un contexto de previsibilidad en la macroeconomía argentina. Los agentes económicos tienen un mayor riesgo asociado a sus inversiones, que repercutirá en la actividad económica. El 27 de octubre son las elecciones nacionales y vendrán nuevas modificaciones a la política económica de Milei.
El 8 de septiembre, el dólar blue se cotizó en $ 1.470 próximo al techo de la Banda, el índice del mercado de valores en Buenos Aires cayó un 12,2%, y las acciones de los bancos disminuyen en 20%, reflejando el sentimiento del mercado frente a la derrota de Milei.
Los ajustes de la tasa de cambio ya efectuados van a generar inflación a través de las importaciones, lo cual pondrá en duda en plan antiinflacionario de Milei, y muestran una inconsistencia programática repleta de medidas intervencionista en los mercados por parte de los “libertarios”.
Jaime Jordán Costantini
es doctor en Economía y docente universitario.















































































