La ciudadela inca de Machu Picchu, en Cusco, Perú, está en riesgo de perder su puesto en la lista de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo.
Desde Zúrich, la organización del New7Wonders ha emitido un extenso comunicado donde detalla una serie factores que “comprometen la credibilidad del sitio como patrimonio de valor universal”.
Entre los factores están la masificación turística sin planificación, el incremento de precios, las denuncias por venta irregular de boletos. Así como las deficiencias en el transporte terrestre y los conflictos sociales.
La entidad le ha recordado al Gobierno peruano, al Congreso y a las autoridades locales que el título de “maravilla” implica asumir “compromisos de conservación y el cumplimiento de estándares internacionales”.
En ese sentido, ha exhortado a las autoridades competentes a “redoblar de manera urgente los esfuerzos necesarios para garantizar la protección y la adecuada gestión integral de Machu Picchu”, señala un reporte de El País.
La fundación, además, ha subrayado que hace un tiempo les hicieron llegar propuestas para implementar un plan estratégico de transformación del santuario histórico.
Sin embargo, los principales responsables de la toma de decisiones no han acusado recibo.
“Esta acción es ahora más vital que nunca. La permanencia, justificable y creíble, de Machu Picchu como una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo bajo nuestra jurisdicción depende de ello, lo cual sigue siendo nuestro objetivo primordial”, dice el documento.
ALERTA
La alerta de New7Wonders ha sido un auténtico baldazo de agua fría. El rubro turístico y hotelero es el que más desconcierto ha mostrado en las últimas horas. Sobre todo, por la postura del Gobierno de Dina Boluarte que, mediante el Ministerio de Cultura, ha intentado minimizar la situación.
Señalan que el “único ente competente para promover la identificación, protección y preservación del patrimonio cultural y natural” es la Unesco. De esa forma, dejan entrever que no les importa perder su lugar en el New7Wonders.
“Somos enfáticos en precisar que el Santuario Histórico de Machu Picchu no está siendo vulnerado. Tanto es así, que no está inscrito en la ‘Lista del Patrimonio Mundial en Peligro’ de la Unesco”, sostienen en un comunicado emitido el lunes.
La reacción del Ejecutivo no sorprende. Hace unos meses también desestimaron una publicación del portal internacional Travel And Tour World (TTW), donde indicaban que Machu Picchu se encuentra entre los destinos “que ya no valen la pena visitar”.
A fines de junio de este año, el Ministerio de Cultura rechazó la advertencia, sosteniendo que no es una entidad competente para emitir evaluaciones oficiales.
En los últimos años, acceder a Machu Picchu no está siendo amigable para los turistas, quienes están padeciendo más de un imprevisto.
PROTESTAS
En enero de 2024 hubo un paro indefinido por la adjudicación de la venta de boletos a la empresa privada Joinnus. Se quemaron llantas y se bloquearon las vías férreas.
Hasta entonces, el Ministerio de Cultura había vendido las entradas solo de manera presencial, dando lugar a un mercado negro. Joinnus se vio obligado a retirarse, pero el problema persiste.
La cartera de Cultura creó una plataforma virtual para adquirir las entradas que tampoco ha sido la solución.
Actualmente, hay una modalidad mixta que no le permite al turista la compra anticipada, provocando incomodidades y gastos extras.
El fin de semana se suspendió temporalmente el servicio de trenes hacia Machu Picchu a causa de las manifestaciones. El origen del conflicto nuevamente enfrenta a la ciudadanía y al privado.
Según el Instituto Peruano de Economía, en 2024, Machu Picchu recibió 1,5 millones de visitantes, “más del doble que en 2023, pero todavía 4.9% por debajo de lo registrado en 2019”. El sitio turístico todavía no recupera su potencial desde antes de la pandemia.
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“El 60% de la economía cusqueña está ligada al turismo. No podemos permitir que decisiones mal tomadas afectan a miles de familias (…) Resulta alarmante que, en medio de la profunda crisis que podría costarle a Machu Picchu su designación como Maravilla del Mundo, el Gobierno Central haya priorizado la promoción de un concurso sobre el pan con chicharrón”, ha criticado Werner Salcedo, gobernador regional del Cusco. Quedar fuera de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo sería fatal. Pero el Gobierno ha optado por hacer caso omiso. Definitivamente, no le da la misma legitimidad al New7Wonders que al Mundial de desayunos.





















































































