En medio del debate sobre levantar o no la subvención al combustible, desde la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (FEPSC) proponen una “subvención direccionada” que beneficie a las familias más vulnerables, manteniendo el subsidio para el transporte público.
Oscar Mario Justiniano, presidente de esa federación, considera que los productores y una buena parte de la población pueden asumir el costo real del diésel y la gasolina, sin subvención.
“La subvención tiene que ser direccionada en beneficio de quienes lo requieran y que el resto de la población, principalmente la parte productiva, tiene necesariamente que asumir el costo real (de combustible)”, indicó este miércoles.
Combustible
Actualmente, el litro de diésel en el país se comercializa en Bs 3,72 y el litro de gasolina se vende en Bs 3,74. Por ello, Bolivia tiene uno de los combustibles más económicos de la región, pero esto representa un gasto de casi $us 60 millones semanales para el Estado.
En ese sentido, Justiniano considera que la política de subvención a los hidrocarburos es “inviable” en el actual contexto económico.
“Lo que no es correcto, no es lógico, es que muchas familias que tienen la posibilidad de tener dos autos o hasta tres autos, obtengan esa subvención”, señaló el presidente de la FEPSC.
Asimismo, recordó que en los últimos meses se observa en sobremanera el desvío de combustible, pues los precios tan bajos impulsan a actividades ilícitas como la reventa de carburantes en fronteras o zonas alejadas. “El contrabando es el principal beneficiado”, fustigó.
Sin embargo, considera que, sin el subsidio al combustible, el precio del transporte público podría dispararse, generando un encarecimiento en el costo de vida y en las actividades cotidianas. Por eso insiste en que se debe mantener esa subvención para ese sector.
“Este tipo de subsidios, para todos los sectores, que son principalmente las familias más vulnerables, se tienen que mantener”, sostuvo Justiniano.
A pocos meses del cambio de gobierno, tanto el Partido Demócrata Cristiano (PDC) como la alianza Libre adelantaron que levantarán la subvención a los carburantes. Sin embargo, el reto está en cómo hacerlo sin golpear a las familias más vulnerables ni encarecer el costo de vida en el país.





















































































