Pocas veces se habla de Bolivia exportando pelo fino de conejo y liebre, pero en 2024 el país despachó 2,6 toneladas de este insumo hacia los exigentes mercados de China (51%) y España (49%), generando más de $us 160.000, según datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).
El departamento de Chuquisaca respondió por el 51% de estas exportaciones, seguido por Santa Cruz con el 49%.
El pelo fino, especialmente del conejo angora, es altamente valorado por su suavidad, ligereza y capacidad térmica superior —propiedades que lo vuelven indispensable en la fabricación de textiles y sombrerería de lujo—.
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Pelo
Aunque China domina el mercado mundial del pelo de angora con cerca del 90% de la producción, Bolivia se posiciona como un proveedor confiable, a pesar del volumen modesto.
En el contexto global, donde la producción de angora ha disminuido debido a cambios en la moda y preocupaciones éticas, la entrada de productos bolivianos refleja una apuesta por la diversificación y la calidad sobre cantidad
El desafío para Bolivia ahora es consolidarse: fortalecer la trazabilidad, asegurar calidad constante y ampliar la oferta exportable de este insumo. Hay una demanda potencial significativa en mercados de lujo y de alta gama —como el textil asiático y la artesanía europea— que valoran estos estándares.
Esta experiencia demuestra que Bolivia puede destacarse con productos no tradicionales, conquistando nichos globales con alto valor agregado y demostrando que la creatividad exportadora es también una vía hacia el reconocimiento internacional.
Aunque el monto que se recibió en la gestión anterior es bastante bajo en comparación con otros rubros, permite que se diversifiquen las exportaciones del país.





















































































