Durante su intervención por el Bicentenario, el vicepresidente David Choquehuanca lanzó duras críticas a los caudillismos, el clientelismo y la lógica patriarcal que aún domina la política boliviana. Aseguró que mientras persista esa estructura, no será posible avanzar en la verdadera transformación del país.
“El sistema político sigue atrapado por residuos del caudillismo y el ‘llunkerío’”, afirmó en la sesión de honor en conmemoración de los 200 años de independencia, cuyo acto se celebró en la Casa de la Libertad, en Sucre.
Según dijo, eso da lugar al “autoritarismo de los dueños” de los partidos y al fanatismo de sus bases. «La verdadera fuerza no está en el caudillo, sino en las organizaciones sociales», sentenció.
David Choquehuanca
Choquehuanca señaló que Bolivia aún no ha logrado liberarse de los patrones coloniales y republicanos heredados. “No habrá descolonización mientras sigamos gobernando con una estructura colonial. No habrá despatriarcalización mientras mantengamos un sistema caudillista”, insistió.
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Denunció que muchos actores políticos, tanto de izquierda como de derecha, se aferran al poder sin cuestionar sus raíces. “Ambos chocarán contra la fuerza del pensamiento propio y la insurrección frente a estructuras foráneas”, advirtió.
El Vicepresidente también cuestionó la manipulación política, el uso de “encuestas falsas” y la construcción de polarizaciones artificiales. En su criterio, los extremos políticos se necesitan mutuamente para sostener sus crisis y evitar el verdadero cambio.
Caudillismo
Para Choquehuanca, el “vivir bien” no es una consigna política sino una cosmovisión profunda. “Es una forma de habitar el mundo que interpela al patriarcado, al colonialismo y al capitalismo”, dijo. Añadió que el Estado Plurinacional es un “proyecto civilizatorio” que aún está en sus primeros pasos.
En medio de un contexto electoral marcado por tensiones políticas, Choquehuanca hizo un llamado a recuperar el sentido de unidad, identidad y equilibrio. “Hoy el pueblo sabe más. Sabe que no se trata de salvarse solo, sino de construir un destino común”, reflexionó.





















































































