La representante del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe – CAF, Jeannette Sánchez Zurita, inspeccionó este martes la Doble Vía Sucre–Yamparáez y destacó la calidad técnica, la seguridad vial, la responsabilidad ambiental y el valor estratégico de esta obra que forma parte del paquete de proyectos del Bicentenario.
La carretera fue ejecutada por la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) y entregada en mayo por el presidente Luis Arce.
“Estamos felices de que la obra se haya concluido de buena manera. Este es un avance no solo para Chuquisaca, sino para Bolivia en su conjunto”, afirmó Sánchez durante la visita, acompañada por el presidente ejecutivo de la ABC, Julián Nicolás Toledo, el gerente regional de ABC Chuquisaca, Gonzalo Amurrio, y representantes de la empresa constructora y supervisora.
Puede leer también: El riesgo país de Bolivia sigue a la baja por expectativa electoral
Sucre–Yamparáez
La Doble Vía Sucre–Yamparáez tiene una extensión de 25,8 kilómetros y cuenta con cuatro carriles de pavimento rígido —dos de subida y dos de bajada—, con un ancho de vía de 21 metros en zona urbana y 18,20 metros en zona rural. La inversión total superó los Bs 492 millones.
Una de las características más innovadoras del proyecto es su sistema de iluminación híbrido: 4,08 km cuentan con iluminación eléctrica convencional y 21,76 km están iluminados con paneles solares, lo que refuerza el enfoque de sostenibilidad ambiental de la ABC.
Además, se implementaron medidas de mitigación ambiental como la reforestación con 7.500 plantines de especies nativas, entre ellas molle, jacarandá, tajibo y rosa laurel.
En la fase de construcción también se priorizó la preservación del patrimonio arqueológico y paleontológico. Un equipo de cuatro especialistas desarrolló un trabajo de rescate de piezas culturales y fósiles con una antigüedad estimada de hasta millones de años, aportando al acervo científico y cultural del país.
La Doble Vía Sucre–Yamparáez es considerada una obra estratégica para la conectividad entre la capital del Estado y las regiones colindantes, mejorando el tránsito y la seguridad vial. Asimismo, permite la dinamización de la economía local y nacional a través de un corredor moderno, eficiente y respetuoso del entorno.





















































































