En los últimos 30 años, la mancha urbana de La Paz creció en más del 50% y se expandió hacia las laderas, según el secretario municipal de Resiliencia y Gestión de Vulnerabilidades, Juan Pablo Palma.
En su explicación, dijo que un conjunto de factores incidió en el crecimiento de la mancha urbana. Citó entre ellos la migración del campo a la ciudad a partir de hechos como la relocalización de mineros a mediados de los años 80. Hasta la urgencia de cubrir necesidades básicas como la salud, un servicio que se presta en el área urbana del municipio.
Explicó que la mancha urbana (el sector urbanizado) en 1996 tenía 50 kilómetros cuadrados, sin contar El Alto. Para 2022 esta cifra subió a 114 kilómetros cuadrados, “lo que significa que en 30 años la mancha urbana se duplicó”.
Este dato fue develado como respuesta a los cuestionamientos que hizo el exalcalde de La Paz Ronald MacLean en sentido de que La Paz vive en descontrol. La exautoridad dijo que las laderas no debían habitarse porque “son sagradas”.
“La ciudad del señor MacLean a la actualidad es dos veces más grande. Y, por supuesto, se ha extendido y ha crecido hacia los sectores con mayor índice de vulnerabilidad. Entonces, la ciudad ha cambiado notoriamente, además de la población”, explicó la autoridad.
VULNERABILIDAD
Añadió que la creencia en sentido de que ciertos sectores de la ciudad, como la zona Sur, son menos vulnerables que otras y no responde necesariamente a la realidad.
Palma precisó que este concepto no es adecuado. Dado que existen un conjunto de elementos que inciden en la vulnerabilidad. Un ejemplo es el acceso a los servicios básicos, un hecho que muestra el por qué La Paz creció tanto.
“Tener o no una infraestructura de salud, una infraestructura médica cerca o vías, es otro factor que también la gente lo debe saber para comprender lo que ocurre en nuestra ciudad”, dijo Palma para graficar por qué la mancha urbana creció.
Y ante la crítica de MacLean en torno al sistema de alcantarillado de la ciudad, Palma recordó que este tipo de sistemas tiene, de igual manera, una antigüedad que supera los 30 años. Acotó que la administración de este servicio no depende solo de la Alcaldía. También de empresas como la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (Epsas) que tienen una dependencia del Gobierno central.
“Como en otros municipios, los sistemas de agua potable y alcantarillado son 30 años más viejos que cuando MacLean fue alcalde. Y, ése es un tema que ningún alcalde lo va a poder resolver por más buena voluntad que tenga porque dependemos del nivel nacional”, acotó el funcionario.
RELOCALIZACIÓN
Dijo que una vez que los mineros fueron relocalizados de sus puestos de trabajo, llegaron a ciudades como La Paz para afincarse. Aquella situación produjo el asentamiento en las laderas y espacios periurbanos del municipio.
“Entonces, hay una explosión, hay un crecimiento muy grande entre el año 70 y el año 90”, dijo Palma.
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Según el secretario, esa explosión de asentamientos en zonas vulnerables de la ciudad también se pudo percibir en barrios como Bajo Llojeta, lugar donde se produjo una mazamorra por movimientos de tierras en noviembre pasado.
Palma explicó que La Paz aún conserva grandes extensiones de territorio que permiten planificar y un crecimiento más ordenado hacia futuro. Recordó que cerca del 90% del municipio no está urbanizado por lo que el municipio tiene espacios para crecer.





















































































