“El cuidado de los animales de compañía debe ser integral, preventivo y constante”, resaltó Williams Velasco, asesor veterinario de Droguería INTI.
“A veces esperamos a que haya un problema grave para reaccionar, cuando podríamos haber actuado antes. Por eso, prevenir y controlar las enfermedades de nuestros animales es lo más recomendable”, agregó.
El galeno informó que hay señales a las que los tutores deben estar atentos como a los cambios en el apetito o en sus rutinas de descanso; al rascado o lamido excesivo de una zona específica; a la pérdida de energía o comportamiento inusual; el mal aliento, secreciones o problemas digestivos; y el pelaje opaco, con caída excesiva o resequedad. Asimismo, los aspectos físicos y el componente emocional, también merecen atención.
Velasco enfatizó que el estrés, el aburrimiento o la ansiedad pueden manifestarse en conductas destructivas o retraídas, que muchas veces pasan desapercibidas o se confunden con “mal comportamiento”.
En los últimos años, el vínculo entre humanos y mascotas fue evolucionando. Según datos de Zoonosis, aproximadamente en un 70% de las familias los animales forman parte de la rutina emocional de las personas: acompañan, reconfortan, protegen y dan alegría. Este lazo afectivo impulsó un mayor interés por su bienestar integral.
En Bolivia, la tendencia se volvió evidente, cada vez más personas se preocupan por brindar a sus animales mejores condiciones de vida. Sin embargo, aún hay vacíos importantes en el conocimiento cotidiano sobre cómo detectar síntomas, prevenir enfermedades y brindarles un cuidado realmente completo.
Hablar de salud animal hoy es hablar de bienestar integral. El desafío está en brindar acceso a soluciones confiables, cercanas y pensadas desde la realidad de los hogares bolivianos. Porque cuando se trata de cuidar a quienes nos acompañan incondicionalmente, el compromiso debe ser completo.





















































































