Desde el 6 de julio, Israel y Hamás negocian indirectamente en Qatar para tratar de acordar una tregua en Gaza.
Pero la distancia en las posiciones de unos y otros y la deficiente comunicación con el mando militar de los islamistas complican la tarea, mientras se acrecienta el temor a una hambruna generalizada.
Estados Unidos sigue presionando, y anunció que su enviado especial Steve Witkof viajará a Europa esta semana, para hablar de la instauración de una tregua y la apertura de un corredor de ayuda humanitaria.
¿Qué quiere cada parte?
Tras más de dos semanas de esfuerzos, la mediación ejercita por Qatar, que alberga las negociaciones, Egipto y Estados Unidos se encuentran empantanadas. La propuesta formulada consiste en una tregua de 60 días, y en la entrega de diez rehenes vivos a cambio de la liberación de cientos de palestinos encarcelados.
Hamás insiste en que el acuerdo que se alcance debe incluir garantías sobre el fin de la guerra, y de forma duradera.
«La realidad es que, por razones de política interna, ni (el primer ministro israelí) Benjamin Netanyahu ni los líderes de Hamás en Gaza están interesados en un resultado rápido y una tregua de amplio alcance», apunta Karim Bitar, profesor de estudios sobre Oriente Medio en la escuela francesa de ciencias políticas Sciences Po.
¿Está afectando la guerra a las conversaciones?
El gobierno israelí dice estar abierto a un compromiso, pero sobre el terreno, las tropas han expandido en los últimos días sus operaciones a zonas de la Franja de Gaza, como la de Deir el Balah, que habían estado a salvo de combates.
Los medios israelíes han reportado que los negociadores de Hamás presentes en Doha han sido incapaces de comunicar de forma directa con los jefes militares en Gaza para aprobar los planes de retirada del ejército israelí del enclave.
«Hay aspectos difíciles de resolver, por las diferencias entre los líderes de Hamás en Gaza y los negociadores enviados a Doha», apunta Karim Bitar.
Andreas Krieg, analista en Oriente Medio en el King’s College de Londres, afirma que «el diálogo avanza, técnicamente, pero en la práctica no es así».
«Lo que hay sobre la mesa en este momento es otro acuerdo de canje de prisioneros, y no un alto el fuego de verdad», estima. Hamás tiene un dilema. Y es que al tiempo que está bajo presión para obtener concesiones de Israel, «afronta por otro lado una situación humanitaria complicada».
¿Facilitará el hambre lograr un acuerdo?
Más de 100 organizaciones de ayuda advirtieron este miércoles de que se está propagando una ‘hambruna masiva’ en la Franja de Gaza. El martes, el jefe de uno de los principales hospitales dijo que 21 niños habían muerto de hambre y desnutrición en un lapso de tres días.
«La presión humanitaria está subiendo mucho», observa Andreas Krieg. Hamás está sometido a «la desesperación creciente de la población, lo cual podría obligarle a aceptar un pacto temporal, que alivie el sufrimiento».
Pero aunque Hamás ceda en algunos puntos, Israel seguirá en posición de fuerza, y no habrá una tregua duradera mientras no lo quiera el gobierno de Netanyahu. «A menos que Estados Unidos y Qatar (…) suban la presión sobre Israel, me temo que esta ronda de negociaciones fracasará como las anteriores», opina Karim Bitar.
Lea. Muestran fotos de niños hambrientos en Gaza a asesor de Trump https://larazon.bo/mundo/2025/07/23/muestran-fotos-de-ninos-hambrientos-en-gaza-a-asesor-de-trump/




















































































