Bolivia registró en 2024 un ingreso de $us 247 millones por concepto de Inversión Extranjera Directa (IED), lo que representa un incremento del 3% respecto a los $us 240 millones captados en 2023, según el informe Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2025, publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
A pesar del leve crecimiento, el informe destaca un dato inédito: por primera vez desde al menos 2005, Bolivia no registró el anuncio de nuevos proyectos de inversión extranjera en el año analizado, por lo que quedó rezagada en comparación con los países de la región.
En 2021, por comparación, el país había recibido $us 584 millones en IED, montó que fue cayendo en los últimos años.
Puede leer también: Precio internacional del carbonato de litio repunta en julio 2025
Inversión
En contraste, a nivel regional, América Latina y el Caribe captaron $us 188.962 millones en 2024, un 7,1% más que en el año anterior. Brasil y México lideraron el ranking de receptores, representando juntos el 61,6% del total.
Bolivia, por su parte, quedó rezagada frente a países como Colombia, Chile y Argentina, pese a “su potencial en recursos naturales estratégicos”. La inversión extranjera en el país andino apenas representa el 0,1% del total en la región.
Sin embargo, durante la década anterior, 2010-2019, la inversión extranjera anual era de más de $us 660 millones, en promedio.
Litio
En el ámbito del litio, la Cepal señala que desde 2016 los anuncios de inversión en este mineral se multiplicaron más de nueve veces, aunque Bolivia aún capta una porción menor frente a otros países. No obstante, en la Asamblea Legislativa están pendientes de aprobación dos contratos que podrían revertir esta tendencia.
Uno con la empresa rusa Uranium One Group, firmado en septiembre de 2024, por $us 970 millones para producir 14.000 toneladas de carbonato de litio al año en el salar de Uyuni.
Otro con la firma china Hong Kong CBC, rubricado en noviembre de ese mismo año, por $us 1.030 millones para dos plantas con capacidad conjunta de 35.000 toneladas anuales.
Ambos proyectos utilizarán la tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL) y forman parte de la estrategia estatal de industrialización del recurso. Sin embargo, hasta que no se concreten, Bolivia sigue mostrando un desempeño modesto en captación de IED en comparación con el resto de la región.





















































































