En junio, Bolivia registró la inflación más alta de Latinoamérica, por encima de Venezuela y Argentina que hasta hace unos meses reportaban las cifras inflacionarias más altas, según un análisis del presidente del Colegio de Economistas de Tarija, Luis Fernando Romero.
Con base en datos recopilados de los bancos centrales e institutos de estadística nacionales, con excepción de Cuba, Haití y Venezuela, que no ofrecen información oficial, Romero elaboró un ranking de la inflación en junio.
Según su análisis, Bolivia ocupa el primer lugar con una inflación de 5,21%, seguido de Venezuela con 4,03% y Argentina con 1,60%.
En contraste, los países con la inflación más baja son Paraguay con 0%; Costa Rica con 0,04% y Perú con 0,08%. Y las naciones que reportaron deflación son Chile con -0,40%; Nicaragua y Panamá con -0,12 y Uruguay con -0,09%.
Romero reconoce que el escenario mundial, con incertidumbre por los conflictos bélicos y las advertencias de aranceles a Europa y Brasil por parte de Estados Unidos, generan presiones inflacionarias en todos los mercados.
“En la región, el promedio de inflación mensual en junio fue del 0,67%, donde gran parte de sus economías presentaron un nivel bajo de inflación, menor al 1%, inclusivo algunas negativo. Argentina sigue con la tendencia a moderar su inflación, todo lo contrario, Bolivia, entró en una espiral inflacionaria ya aguda”, explicó Romero en su informe.
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Inflación
El país terminó el primer semestre del año como la economía más inflacionaria de la región, tomando en cuenta los datos mensuales a junio.
Según el economista, de igual manera, en la inflación interanual de Bolivia está en el podio y ocupa el segundo lugar de la región con 23,96%, después de la Argentina que tiene 39,4%.
“Con sus datos inflacionarios, en estos primeros seis meses del año, Bolivia rompió récords históricos, con niveles que no se habían visto en décadas. El poder adquisitivo de la moneda boliviana de contrajo severamente, dando lugar a una devaluación (por inflación) de un 80% aproximadamente en los últimos 12 meses”, complementó Romero.
Además, dijo que respecto al dólar paralelo la devaluación del boliviano alcanza casi a 120%.
Recordó que en solo medio año ya se superó en más del doble la meta gubernamental de inflación que es de 7,5% y advirtió que, si la coyuntura económica y política no mejora, el país podría cerrar el año con una inflación de al menos 30%.
“Mientras siga esta crisis por falta de dólares y carburantes, especulación, contrabando a la inversa, excesiva emisión monetaria, entre otros factores, la inflación seguirá subiendo como espuma barriendo la capacidad de compra de los ingresos de los bolivianos”, alertó.
Esta situación puede derivar en más pobreza y desempleo, advirtió.
A inicios de mes, el Instituto Nacional de Estadística (INE) informó que, en los seis primeros meses del año, la inflación de Bolivia superó los dos dígitos y alcanzó a 15,53%, una de las cifras más altas de los últimos años.
Mientras que la variación mensual del mes de junio alcanzó a 5,21% respecto a mayo, siendo la cifra más alta en lo que va del año.



















































































