La dirigencia evista que impulsó el bloqueo de carreteras, determinó una “pausa humanitaria” en su protesta, en la que exigían la habilitación de Evo Morales como candidato para las elecciones generales del 17 de agosto.
En los 14 días que duró la movilización se reportó el deceso de seis personas, cuatro policías, un campesino y un estudiante de secundaria, todos en jornadas de violencia y enfrentamiento entre bloqueadores y la Policía, que intentaba despejar los puntos más conflictivos.
El Pacto de Unidad evista y el denominado Estado Mayor del Pueblo tomaron la decisión luego de una reunión de emergencia en la que resolvieron varios puntos.
Primero, se resolvió “una pausa humanitaria en la movilización nacional en carreteras, mientras se realice una investigación internacional exhaustiva, transparente e independiente de todos los hechos provocados por la intervención policial y militar instruida por el Gobierno”.
Asimismo, según dice el segundo punto, declara “duelo nacional” por los fallecidos en las localidades de Arque, en Cochabamba, y en Llallagua, Potosí. Además, instruyeron a las comunidades izar wiphalas con rosón negro.
En su tercer punto, el documento exige a la Asamblea Legislativa que no apruebe créditos internacionales.
La cuarta resolución denuncia una supuesta vulneración de los derechos humanos de los movilizados y pide a organismos internacionales la conformación de una investigación de los hechos durante el bloqueo evista.
Como quinto punto, los dirigentes afines al expresidente Evo Morales pidieron el cese de “la persecución política y detención ilegal y arbitraria contra los dirigentes nacionales, departamentales, provinciales y de todos los sectores movilizados”.
Por otra parte, “declaramos a los ministros de Gobierno, Roberto Ríos, y de Defensa, Edmundo Novillo, enemigos”, señala el documento.
Entre sus exigencias, también pidieron la liberación de los dirigentes evistas Ponciano Santos y Enrique Mamani, aprehendidos en movilizaciones evistas. En el caso de Santos, se ejecutó la captura por liderar el bloqueo evista entr el 14 de octubre y el 6 de noviembre de 2024. Entonces, los evistas levantaron su protesta también por “razones humanitarias”. Además, tiene un proceso por violencia política contra la alcaldesa de El Alto, Eva Copa.
Además, el dirigente Mamani amenazó a los vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y hasta sus familias si Morales no era inscrito como candidato presidencial.
Finalmente, los evistas atribuyeron los atentados contra la concejala Wilma Alanoca y la sede de Evo Pueblo a un trabajo coordinado entre el Gobierno con la Resistencia Juvenil Cochala (RJC) y la Unión Juvenil Cruceñista, organizaciones a las que calificaron de “paramilitares”.
La mañana de este domingo, el expresidente Evo Morales insistía en que la lucha continuará. El sábado había deslindado responsabilidad en la convocatoria a las protestas que comenzaron el lunes 2 de junio.





















































































