El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el jueves que Los Ángeles se encuentra «sana y salva» gracias al despliegue militar con miles de soldados y guardias nacionales para contener las protestas contra las redadas migratorias, mientras California se prepara para enfrentar al gobierno federal en la justicia.
Tras la expansión de las protestas hacia otras regiones, la segunda mayor ciudad de Estados Unidos decretó un toque da de queda nocturno para combatir saqueos y actos de vandalismo.
«Nuestra gran Guardia Nacional, con un poco de ayuda de los Marines, puso a la Policía de Los Ángeles en condiciones de realizar su trabajo eficazmente», declaró Trump en su red Truth Social, añadiendo que sin esos efectivos la ciudad «sería una escena del crimen como no hemos visto en años».
Las protestas, mayoritariamente pacíficas, estallaron la semana pasada debido a una escalada en las redadas lanzadas por el gobierno contra inmigrantes indocumentados.
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Despliegue militar
También hubo algunos focos de violencia, como la quema de taxis y el lanzamiento de piedras a la policía.
Trump ordenó el despliegue de varios miles de reservistas de la Guardia Nacional y de 700 marines en servicio activo, pese a la objeción del gobernador demócrata de California, Gavin Newsom, la primera acción de este tipo por parte de un presidente estadounidense en décadas.
El jefe de Estado republicano acusó al gobernador de «haber perdido totalmente el control de la situación».
En Spokane, Washington, se decretó un toque de queda nocturno después de que la policía arrestara a más de 30 manifestantes.
En Seattle, la ciudad más grande de ese mismo estado del oeste del país, la policía arrestó a ocho personas tras el incendio de un contenedor de basura.
Dato
También se produjeron protestas en Las Vegas, Dallas, Austin, San Antonio, Milwaukee, Chicago, Atlanta y Boston, según CNN.
Durante su campaña electoral, Donald Trump prometió perseguir a los «criminales extranjeros».
Pero sus esfuerzos para combatir la inmigración ilegal han ido mucho más allá. Y se han centrado específicamente en los inmigrantes latinoamericanos, esenciales para ciertos sectores.
Trump admitió el jueves que tenía que «hacer algo» rápidamente para proteger a los trabajadores inmigrantes de la agricultura y la hostelería. A fin de evitar un impacto negativo en estos sectores.
«No podemos hacerles esto a nuestros agricultores, ni tampoco al sector del ocio, ni a los hoteles», declaró. «Tienen miedo».





















































































