La base de datos del sistema carcelario de Estados Unidos consigna la fecha de salida de prisión de Arturo Carlos Murillo Prijic el 21 de junio. Hombre fuerte de Jeanine Áñez, fue sentenciado allí por delitos de soborno y lavado de dinero.
De 61 años de edad, el exministro de Gobierno fue registrado como el preso 02358-506 del Centro de Detención Federal de Miami, del distrito judicial Sur de Florida.
Precisamente, la información de la Oficina Federal de Prisiones (Federal Boureau of Prisons, en inglés) señala como fecha de salida de Murillo el 21 de junio, un mes antes de lo que se presumía inicialmente debido al cálculo de sus años sentencia y la posibilidad de una beneficion por un eventual buen comportamiento.
Entre el 21 y 22 de mayo de 2021, Murillo fue detenido junto a otros de sus cómplices cuando ingresó dinero en ese país sin reportarlo ante las autoridades.
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A la semana de irrumpir en el poder Áñez tras la caída del presidente Evo Morales, el entonces ministro de Gobierno, en coordinación con su colega de Defensa, Luis Fernando López, encargó la compra de material antidisturbios a la empresa Bravo Tactical Solutions (BTS) de parte de la firma brasileña Cóndor.
Por el lote de granadas de gas y otros elementos antidisturbios, Bolivia pagó $us 5,6 millones, de los cuales, según las investigaciones en el país, $us 2,3 millones fueron sobreprecio.
Precisamente, parte de esos fondos fueron ingresados en al menos dos intentos a través de un banco, operación que fue detectada por las autoridades.
La acusación señalaba que Murillo recibió $us 532.000 dólares en pagos de sobornos.
Fue detenido junto a su otrora jefe de gabinete, Sergio Méndez. Entonces también cayeron sus cómplices Luis Berkman, Bryan Berkman y Philip Lichtenfeld, quienes, luego de un proceso abreviado, en septiembre de 2021 se declararon culpables en la trama de corrupción de Murillo.
Hubo otro funcionario implicado en el caso, registrado como “coconspirador 2” del Ministerio de Defensa. Se sospecha del exministro López, quien fue el encargado de comprar el material antidisturbios previsto para la contención de las protestas contra el régimen naciente de Áñez.
Cuota del otrora presidente del Comité pro Santa Cruz Luis Fernando Camacho en el gobierno de aquella, López también es investigado en el caso en Bolivia y actualmente está prófugo.
Finalmente, a inicios de enero de 2023, Murillo fue sentenciado por la Justicia a cinco años y 10 meses de prisión, acusado “para lavar sobornos que recibió a cambio de ayudar de manera corrupta a una empresa estadounidense a ganar un lucrativo contrato con el Gobierno boliviano”.
En octubre de 2022, se había declarado culpable de las acusaciones en aquel país.
A raíz de ese proceso, el Estado de Bolivia inició otra causa, civil, contra Murillo, con el fin de recuperar los fondos desviados.
El 9 de abril de 2024, el Undécimo Distrito Judicial de Miami, Florida, emitió la sentencia. Dispuso que el exministro de Gobierno debiera indemnizar a Bolivia con $us 6.287.525,42 en el caso de la compra con sobreprecio de gases lacrimógenos en 2019.
Dicho tribunal dispuso que Murillo pague esa indemnización, que se desglosa de esta manera: $us 2.291,402,00 por daños reales; $us 443.319.42 por intereses previos al juicio devengados desde el 8 de abril de 2020 al 27 de marzo de 2024; $us 569,09 de viáticos por día hasta la sentencia definitiva y $us 1.030.000 por otras fuentes relativas al litigio.
También senador en Bolivia entre 2014 y 2019, fue acusado por delitos de incumplimiento del deber fiduciario, conspiración civil, violación de la Ley RICO de Florida, enriquecimiento injusto, gravamen equitativo y demanda constructiva.
En mayo de 2020, mientras Murillo cumplía funciones de ministro, el periodista Junior Arias destapó el escándalo que lo involucraba. Entonces, el funcionario consideró que se trataba de falsas acusaciones y pidió al profesional que “haga periodismo de verdad, no por WhatsApp”. Es “una pena ese tipo de periodismo, pero es parte del folklore de nuestro país, estamos siempre listos para ser investigados y no hay nada que esconde”, afirmó con sorna.
En un proceso por el mismo caso en Bolivia, el 4 de octubre de 2024, el Tribunal Sexto de Sentencia Anticorrupción y Violencia contra la Mujer de La Paz sentenció a Murillo a ocho años de prisión, como al prófugo López.





















































































