Una mujer de 22 años de edad, identificada como Eulalia M., fue hallada sin vida en una vivienda de la población de Calamarca, sobre la carretera La Paz y Oruro. Su cuerpo mostraba signos de violencia.
De acuerdo con las primeras investigaciones de la Policía y algunos testigos, la última vez que vieron a la mujer con vida se encontraba en una fiesta patronal con su expareja, de nombre Alfredo, de 26 años de edad, con quien sostuvo una discusión.
La madre de la víctima encontró a su hija sin vida y se percató de que su expareja desapareció, por lo que la Policía activó su búsqueda y la mañana de este martes lo capturó.
“Esto ha sido en la localidad Ajoya (Clamarca), donde había una fiesta patronal. Algunos testigos señalan que la ahora víctima habría estado discutiendo, peleando, con su expareja. Posteriormente, la madre de la víctima encuentra a su hija ya sin vida en el domicilio con aparentes signos de violencia”, informó a los medios de comunicación el director departamental de la Fuerza Especial de Lucha contra la Violencia (FELCV), coronel Mirko Sokol.
INFORME
Por su parte, el fiscal que investiga el caso, Carlos Fernández, informó que 2 de junio se denunció a la Policía la existencia del cuerpo de la mujer y junto a la Policía se trasladaron al lugar para verificar donde realizaron el levantamiento legal del cadáver.
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Además, se ordenó la aprehensión de dos hermanos del feminicida, de nombres Cesar P. CH., y Octavio P. CH., de 37 y 43 años de edad respectivamente. Ellos, en la entrevista policial se contradijeron en sus versiones con relación al hecho.
Ahora los tres hermanos esperan la audiencia cautelar para que se defina su situación jurídica.
Por este crimen, dos niños de 3 y 5 años de edad quedan en la orfandad. La familia de la mujer exige la pena máxima para el acusado.





















































































