Este es un hecho histórico tanto para la UCB como para Bolivia en su Bicentenario, ya que de ahora en adelante la información científica producida en las distintas sedes, institutos y centros de investigación de la UCB podrá ser conocida en el espectro de Iberoamérica. Este salto a la esfera mundial del conocimiento según el P. José Fuentes Cano, Rector Nacional de la UCB, significa una muestra un renovado compromiso institucional con la sociedad.
A tiempo de realizarse esta vinculación de modo virtual, entre España y Bolivia, el Rector Nacional de la UCB, destacó que la producción investigativa no puede concebirse como una actividad aislada en laboratorios o bibliotecas y más bien, debe entenderse como una poderosa herramienta para comprender, transformar y responder a las necesidades reales de las personas y las comunidades. Cada hallazgo, cada análisis, cada proyecto de investigación tiene el potencial de incidir en la calidad de vida de las personas, en la justicia social, en la sostenibilidad del planeta y en la construcción de sociedades más equitativas y solidarias.
En este sentido, la apuesta de la UCB, según el Rector Nacional se dirige a potenciar una ciencia abierta donde las posibilidades de acceso al conocimiento, así como su misma producción eleven la calidad de vida de las sociedades. “No podemos olvidar que detrás de cada dato, cada teoría o cada innovación, hay personas: familias, comunidades vulnerables, pueblos originarios, sectores marginados. Por eso, nuestro quehacer investigativo debe estar guiado por valores humanistas que nos recuerden que la finalidad última del conocimiento es servir a la humanidad”, remarcó.
En partes salientes de su mensaje el P. Fuentes señaló: “La visión del Papa Francisco, nos orienta de modo fresco y renovado a recuperar el sentido de la universidad y su rol en la producción del conocimiento, pues una universidad cobra sentido si lo que produce se dirige a hacer del saber un bien universal, un saber que alcance y esté a la medida de todos, ahí radica su sentido de ser universidad. El Papa Francisco ha dicho sobre la investigación en las universidades católicas, y especialmente aquellas que colocan al ser humano en el centro de su atención, que en ellas se fundamenta esta práctica en una concepción integral del conocimiento, guiada por los principios éticos y los valores humanistas inspirados en el Evangelio.” En esta dirección el Papa señaló cinco dimensiones que no se pueden perder en la investigación en una universidad católica:
Colocar al hombre como centro de la investigación
La investigación debe tener siempre como horizonte último al ser humano en toda su complejidad: cuerpo, mente y espíritu. No se trata solo de avanzar técnicamente, sino de hacerlo con responsabilidad moral, preguntándonos constantemente cómo cada descubrimiento afecta la vida, la justicia y la fraternidad. Para él, el conocimiento debe estar al servicio de la persona, especialmente de los más vulnerables.
Ética e investigación científica
Rechazar cualquier forma de instrumentalización del ser humano en nombre del progreso. Los investigadores deben mantener un compromiso ético profundo, incluso cuando eso implique cuestionar paradigmas dominantes o frenar avances que puedan poner en riesgo la dignidad humana o la integridad de la creación.
Universidad católica: diálogo entre fe y razón
Las universidades católicas tienen una misión especial: promover un conocimiento que sea fruto del diálogo entre fe y razón, entre ciencia y valores humanos. La investigación en estas instituciones no puede limitarse a lo técnico; debe integrar dimensiones morales, sociales y espirituales. Debe formar investigadores que no solo busquen la verdad, sino también la bondad y la belleza.
Ciencia al servicio del bien común
La investigación debe tender siempre hacia el bien común, entendido como el conjunto de condiciones que permiten a todos y a cada uno alcanzar su plena realización. Esto implica una preocupación constante por los excluidos, los marginados y las generaciones futuras. La ciencia no puede desconocer su responsabilidad social, y;
Investigación abierta y comprometida
Los académicos deben comunicar su conocimiento de manera accesible y comprometida con la realidad. Se rechaza la tentación del elitismo académico y promueve una ciencia dialogante, capaz de escuchar a la sociedad y responder a sus necesidades más apremiantes, desde la pobreza hasta el cuidado del medio ambiente.
El Rector Nacional instó a que la UCB siga trabajando, como universidad única y unitaria en Bolivia, para que el conocimiento sea aplicado en beneficio de todos, ya que esta es otra forma de anunciar el sentido del mismo Evangelio.





















































































