El presidente Rodrigo Paz advirtió este lunes sobre la presencia de lo que denominó “fuerzas de narcoterrorismo” que, a su juicio, intentan generar violencia y desestabilización en el país en medio de la crisis provocada por los bloqueos y los recientes enfrentamientos registrados en distintas regiones.
A través de una publicación en sus redes sociales, el mandatario sostuvo que Bolivia atraviesa un momento complejo y aseguró que existen sectores que buscan imponer sus intereses mediante la confrontación.
“Bolivia enfrenta hoy fuerzas de narcoterrorismo que buscan sembrar miedo, violencia y desestabilización”, afirmó Paz.
Rodrigo Paz
La declaración fue realizada luego de los hechos ocurridos en San Julián, donde efectivos policiales resultaron heridos por impactos de bala durante un operativo de desbloqueo en la carretera que conecta Santa Cruz con Beni.
El Presidente señaló que esos episodios marcan una diferencia respecto a conflictos anteriores y sostuvo que el país enfrenta amenazas que van más allá de una protesta social.
“Lo ocurrido demuestra que no estamos frente a una reivindicación legítima, sino frente a grupos organizados que recurren a la violencia para imponer sus intereses”, manifestó.
Narcoterrorismo
Paz también ratificó que su administración mantendrá la defensa del orden democrático y aseguró que no permitirá que el país sea sometido por organizaciones vinculadas a actividades ilícitas.
“No vamos a permitir que Bolivia sea rehén de quienes pretenden sustituir la democracia por la violencia”, señaló.
En el mismo mensaje, el mandatario expresó su respaldo a la Policía Boliviana y a las Fuerzas Armadas por las tareas que cumplen para garantizar la seguridad y restablecer la transitabilidad en las rutas bloqueadas.
“Defenderemos la democracia, el Estado de derecho y la libertad de los bolivianos con firmeza y dentro del marco de la ley”, afirmó.
Conflicto
Bolivia enfrenta una creciente tensión política y social, marcada por más de un mes de bloqueos, dificultades de abastecimiento y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden.
El Gobierno sostiene que detrás de algunas movilizaciones existen intereses políticos orientados a forzar una ruptura institucional. Desde los sectores movilizados, en cambio, se argumenta que las protestas responden a demandas económicas y al incumplimiento de compromisos asumidos por la actual administración.
Mientras continúan las medidas de presión en diferentes regiones, el Ejecutivo insiste en que la prioridad es restablecer la circulación, garantizar el abastecimiento y preservar la estabilidad democrática del país.





















































































