La Paz concentra el 30,9% de las unidades económicas del país y mantiene su liderazgo empresarial. Sin embargo, advierten que los bloqueos y conflictos afectan la actividad productiva y empujan a algunos negocios a evaluar el traslado a otras regiones.
De acuerdo con la base empresarial del Servicio Plurinacional de Registro de Comercio (SEPREC), de las 398.131 unidades económicas registradas en el país hasta noviembre de 2025, La Paz concentra 122.956 unidades económicas, por encima de Santa Cruz, que registra 119.179, y Cochabamba, con 66.170. Juntas, estas tres regiones concentran más del 77% de la actividad empresarial formal del país.
Además, el departamento de La Paz lidera la industria manufacturera con 12.978 unidades económicas, equivalente al 31,6% del total nacional, seguida muy de cerca por Santa Cruz con 12.749 empresas manufactureras.
Mientras los datos reflejan un tejido empresarial robusto, la realidad que enfrentan miles de productores y emprendedores es cada vez más compleja debido a las dificultades para abastecerse de insumos, transportar mercancías y mantener sus operaciones en medio de los conflictos sociales y los bloqueos registrados desde hace más de 38 días en varias regiones del país.
El informe del SEPREC evidencia que la base empresarial boliviana experimentó un crecimiento sostenido durante los últimos años. Entre marzo de 2022 y noviembre de 2025 el número de unidades económicas pasó de 355.335 a 398.131, lo que representa un incremento del 12%.
Nuevas
Desde abril de 2022 hasta noviembre de 2025 se registraron 58.263 nuevas unidades económicas en el país. Solo entre enero y noviembre de 2025 se inscribieron 14.752 nuevos emprendimientos y empresas, según el SEPREC.
La mayor parte de las unidades económicas corresponde a empresas unipersonales, que representan el 77,5% del total nacional, mientras que las sociedades de responsabilidad limitada alcanzan el 21,1%.
Para el sector productivo, los datos reflejan la capacidad de adaptarse, recuperar y salir fortalecidos frente a situaciones adversas de los emprendedores, que continúan apostando por la creación de negocios pese a un contexto económico marcado por dificultades de abastecimiento, inflación en algunos productos y conflictos recurrentes.
Se advierte que el crecimiento empresarial puede verse comprometido si persisten los bloqueos y la incertidumbre política y social.
En ese contexto, el presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Gonzalo Morales, advirtió en pasados días que varias industrias instaladas en La Paz están evaluando trasladar parte de sus operaciones a otras regiones del país o incluso al exterior ante las dificultades que enfrentan para mantener la producción.
Según explicó, muchas empresas ya presentan problemas para acceder a materias primas y distribuir productos terminados debido a las restricciones en las carreteras.
“Cada día que pasa la afectación es más grave. Estamos viendo industrias que temporalmente han dejado de operar porque no cuentan con insumos para continuar produciendo”, afirmó, esto en relación al cerco que sufre principalmente el departamento de La Paz desde hace 38 días por la Central Obrera Boliviana (COB) y los campesinos de La Paz, quienes piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Morales aseguró que el daño económico acumulado por los bloqueos supera los $us 2.100 millones y advirtió que la situación ya comienza a generar consecuencias estructurales.
“El problema no es solamente la pérdida económica de estos días. El verdadero riesgo es que se pierda la confianza para invertir y producir en el departamento”.
El dirigente empresarial recordó que La Paz desempeña un papel fundamental en la provisión de productos manufacturados para el resto del país, por lo que cualquier paralización afecta no solo a la economía regional sino también al abastecimiento nacional.
En ese contexto, la Federación Boliviana de Carpinteros y Afines de la Vivienda (Febolcav) alertó que más del 40% de los talleres y unidades productivas del sector cerraron sus puertas debido a los efectos de los bloqueos, la falta de demanda y el encarecimiento de los insumos.
Roberto Pacosaca, representante de la organización, señaló que la situación es crítica para miles de trabajadores que dependen de la actividad carpintera y advirtió que muchos de sus afiliados ya no pueden sostener sus negocios ni cumplir con sus obligaciones financieras. “Hemos realizado reuniones nacionales para analizar esta situación. Los compañeros están desesperados. Somos un sector productivo que aporta al desarrollo del país y genera empleo, pero hoy no estamos siendo atendidos”, manifestó.
El país cumple 38 días de bloqueos y movilizaciones sociales, con al menos 86 puntos de interrupción de rutas en seis departamentos, principalmente en La Paz y Cochabamba.
Emprendedores.
La situación es aún más compleja para pequeños emprendedores que dependen de ingresos diarios para sostener sus negocios.
Una pionera de la ciudad de El Alto relató, a través de sus redes sociales, que invirtió todos sus ahorros en la apertura de una tienda con la esperanza de consolidar un proyecto empresarial propio. Sin embargo, afirmó que los constantes conflictos terminaron afectando sus planes de crecer. “Mi sueño era crecer y convertirme en empresaria. Pero cada vez que logramos recuperarnos aparece otro conflicto y tenemos que volver a utilizar nuestros ahorros para sobrevivir”, señaló a través de las redes sociales.
La comerciante explicó que los precios de los insumos aumentaron mientras la demanda disminuyó, obligándola a reducir considerablemente sus márgenes de ganancia. “Antes podía obtener una rentabilidad razonable. Ahora apenas gano entre un cinco y un diez por ciento. Ya no trabajamos para crecer, trabajamos para sobrevivir”, alertó.
Ante esta situación, decidió que permanecerá en La Paz solo hasta fin de año para luego trasladarse a Santa Cruz junto a su hija, buscando mayores oportunidades para desarrollar su negocio.
El caso de la emprendedora refleja una percepción que comienza a extenderse entre algunos emprendedores que consideran que la estabilidad económica y las oportunidades de crecimiento son mayores en otras regiones del país.
Los efectos de la crisis también alcanzan a empresas familiares con una larga trayectoria. Es el caso de Javier Miranda, fabricante de calzados para dama que durante más de 50 años trabajó utilizando cuero boliviano y generando empleo local. Actualmente, el empresario enfrenta una situación crítica debido a la reducción de ventas y a los problemas logísticos derivados de los bloqueos.
Según relató, tuvo que despedir a varios trabajadores y asumir deudas para mantener su negocio en funcionamiento. “Antes este taller tenía bastante movimiento y varios trabajadores. Ahora trabajo prácticamente solo porque ya no pude sostener la planilla”, explicó a la Red Uno.
Relató que la acumulación de mercadería sin vender y la disminución de clientes han reducido drásticamente sus ingresos. “Estamos desesperados. Necesitamos que se encuentre una solución porque así ya no se puede seguir”, afirmó el pequeño empresario.
El sector industrial advirtió que los efectos de los bloqueos trascienden al sector productivo y afectan directamente a las familias bolivianas. La interrupción del transporte de mercancías provoca escasez temporal de productos, incremento de precios y dificultades para acceder a alimentos, combustibles, medicamentos e insumos médicos.
Morales señaló que la incertidumbre también está generando un desgaste psicológico en la población. “La gente vive preocupada porque no sabe si encontrará combustible, si llegarán los alimentos o si podrá desarrollar normalmente sus actividades”.
Panorama.
A pesar de los problemas coyunturales, los datos del SEPREC muestran que del departamento de La Paz continúa siendo el principal centro económico y empresarial de Bolivia.
La región lidera además la participación de mujeres en actividades empresariales, con 39.583 unidades económicas dirigidas o representadas por mujeres.
También registra 4.723 unidades económicas encabezadas por jóvenes, consolidándose como uno de los principales espacios de generación de emprendimientos en el país.
Por actividad económica, el comercio continúa siendo el sector predominante, con 137.267 unidades económicas a nivel nacional, equivalente al 34,5% del total. Le siguen la construcción con 51.949 unidades económicas y la industria manufacturera con 41.041.
Estos datos reflejan la importancia estratégica de La Paz dentro del aparato productivo nacional, razón por la cual el sector privado considera urgente la adopción de medidas que permitan garantizar la continuidad de las actividades económicas.
Para el empresariado y los emprendedores, el principal desafío no solo es superar las pérdidas económicas ocasionadas por los bloqueos, sino recuperar la confianza necesaria para seguir invirtiendo y generando empleo.
Mientras el departamento mantiene el liderazgo en número de empresas y actividad manufacturera, crece la preocupación por la posibilidad de que más negocios opten por trasladar sus inversiones hacia regiones percibidas como más estables.
El sector productivo coincide en que la solución pasa por garantizar condiciones que permitan trabajar, producir y comercializar sin interrupciones, preservando así el papel de La Paz como principal centro empresarial del país y motor de la economía nacional.




















































































