El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, afirmó este martes que Bolivia recupera espacios de cooperación internacional en materia de seguridad y defensa y ratificó que el país forma no está solo para enfrentar amenazas transnacionales.
“Bolivia es y debe seguir siendo parte del escudo de las Américas, un espacio de cooperación, defensa democrática, seguridad regional y lucha conjunta contra las amenazas transnacionales”, dijo.
El Escudo de las Américas es una coalición militar y de seguridad regional encabezada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El objetivo es coordinar operaciones conjuntas para combatir el crimen organizado, los cárteles del narcotráfico, gestionar la migración irregular y frenar la influencia geopolítica de China en el hemisferio.
Durante un acto militar en La Paz, Justiniano destacó la necesidad de fortalecer la coordinación con países aliados frente al avance del crimen organizado.
“Bolivia vuelve a ocupar su lugar en la defensa democrática del continente. Somos parte de un esfuerzo mayor para proteger a nuestros pueblos del crimen organizado, del narcotráfico, del terrorismo y de toda forma de violencia que amenace la libertad y la paz”, afirmó.
Lea también: Alcalde de San Julián, en la clandestinidad tras violencia en desbloqueo
Justiniano aseguró que las amenazas actuales superan las fronteras nacionales y operan mediante redes criminales que buscan debilitar instituciones y capturar territorios. En ese contexto, señaló que el país trabaja en la reconstrucción de la confianza internacional y en el fortalecimiento de mecanismos de cooperación e intercambio de información.
También, planteó una etapa de fortalecimiento institucional para las Fuerzas Armadas, con énfasis en la modernización de capacidades y la preparación frente a los desafíos de seguridad del siglo XXI.
Según el ministro, la institución militar debe enfrentar fenómenos cada vez más complejos, vinculados a economías ilegales y organizaciones criminales que actúan más allá de las fronteras nacionales.
Bolivia cumple su sexta semana de bloqueos que ha golpeado la economía nacional y ha desbastecido de alimentos y carburantes a la sede de gobierno. Los movilizados imposibilitaron cualquier forma de ir al diálogo.





















































































